
El próximo jueves voy al teatro con el instituto a ver "La Casa de Bernarda Alba". La verdad es que cuando nos lo dijo la profesora de literatura no me hizo mucha gracia. Yo ya la ví el año pasado y preferiría haber ido a ver cualquiera de las dos obras a las que quiero ir este mes pero nadie me acompaña.. De todas formas, es una de mis obras de teatro favoritas. La he leído mil veces y me encanta.
La verdad es que, ahora que lo pienso, no me importa nada repetir; es más, estoy deseando ver de nuevo el vestido verde de Adela y agarrarme con fuerza a la butaca cada vez que grita Bernarda. Escuchar ese "¡Silencio!" final que me pone los pelos de punta.
Lo único que me da más miedo que Bernarda es que l@s de mi clase hagan lo mismo que cuando fuimos a ver "El método Grönholm", es decir, todo lo contrario a lo que impera Bernarda.