Hoy he empezado las clases de aerobic. Al principio no me atraía mucho la idea, pero el hecho de que fuese en Madrid hizo que me lo pensase y cuando mi ex me pidió que fuese con ella no pude negarme.
El caso es que entro en el gimnasio y mi ex no aparece por ningún lado. ¡Como no venga la mato!
De repente, aparece a mi derecha un diablillo quichitín que me dice al oído:
- La matas a polvos. Anda que no está güena ni ná!
Sacudo la cabeza y de mi hombro izquierdo emerge un angelito que me dice:
- No Allegra, no. Recuerda que te prometiste a ti misma que no volverías con ella.
De pronto aparece por la puerta. Está guapísima con su nuevo corte de pelo…
(El angelito me da un codazo y el diablillo le pincha un ojo al angelito con el tridente. Fin de la discusión)
Entonces se pone en medio de la clase y se presenta:
- Hola, me llamo S. y voy a ser vuestra profesora de aerobic.
Me mira y me sonríe. Seguro que por dentro se está descojonando de la cara que he puesto. Pone la música, nos enseña unos pasos y empezamos.
La hora y media de clase puede resumirse así:
a) Casi me mato en un movimiento extraño.
b) A la de al lado le pasó lo mismo que a mí pero sin el "casi" y acabó en el suelo.
c) Culo de mi ex. Uno, dos, tres, cuatro. Gota de sudor cayendo por su espalda... Arriba, abajo...
Cuando acaba la clase me acerco a ella y me empieza a decir que es que el otro trabajo era una mierda, que no tenía futuro, que qué guapa estoy con esa camiseta, me mira las tetas, me da un beso en la mejilla y me susurra al oído:
- Te veo mañana.
Necesito una ducha muuuy fría… ¿dónde están los vestuarios? Mientras me estoy duchando oigo que se abre la puerta de la ducha. No veo nada porque tengo jabón en los ojos así que, extiendo la mano para cerrar la puerta y… toco otra cosa. Más…blandita.
Después de aclararme los ojos veo que mi ex se está metiendo conmigo en la ducha y… en cuestión de segundos estoy empotrada contra la pared y con jabón por todo el cuerpo.
No está bien liarse con una profesora… ¿o si?



